Red  Hartmann

 

Esta Red Telúrica de radiaciones magnéticas cuyo redescubrimiento, a mediados del siglo pasado, se atribuye al doctor alemán Ernst Hartmann, podría ser considerada la gran desconocida (como el iceberg de las radiaciones telúricas). Hasta el momento sólo tenemos conciencia de la parte “amable” de la misma: una parte importante de las personas con la cualidad de poder detectarlas consideran que las líneas que conforman esta red no son patógenas y que tan solo hay que prestar atención a los cruces.

Ya en el siglo pasado Palm, un ayudante del doctor Hartmann, dejó constancia de que estas líneas eran una semidistancia de otras más peligrosas, a las que denominaron líneas Hartmann (líneas H) de primer orden. Cada 7 cuadrículas de la red Hartmann (red H) de primer orden existe otra más potente a la cual denominaron línea H de segundo orden. Cada siete cuadrículas de la red H de segundo orden existe otra más potente a la cual denominaron línea H de tercer orden.

En la actualidad hay muy poco escrito sobre la existencia de estos rangos en la red H, pero parece ser que a nadie le preocupa esto. No obstante, tenemos una herramienta muy útil, el Biómetro Bovis, una escala que nos desvelaría el misterio con un poco de esfuerzo y dedicación.

No suelo descartar nada y compruebo personalmente toda la información que recibo, por lo que he podido corroborar que estas afirmaciones eran veraces.

Además he descubierto que existe también una línea Hartmann de cuarto orden, más peligrosa que el resto y que el equipo del doctor Hartmann pasó por alto. Esta línea es realmente peligrosa; en su vertical se registran 3500 UB (sería una geopatía similar al brazo de una chimenea cosmotelúricas).

Debo añadir a todo esto, que la masiva contaminación electromagnética artificial de nuestros días es recogida en el subsuelo principalmente por las líneas que forman esta red que surca el planeta de forma ortogonal. Es por eso que cada vez son más peligrosas. Es posible que antes del descubrimiento de la electricidad esta red no fuese la causa de una gran parte de las enfermedades que hoy padecemos. De hecho, estoy convencido de que si nos alejásemos al menos 500 Km. de la civilización, la medición de estas líneas nos daría unos índices de radiación mucho menos nocivos para la salud.

           Dicho todo esto, paso a describir desde mi punto de vista, la Red Hartmann.

Es una red telúrica magnética, cuyas líneas (en realidad, deberían ser considerados muros o paredes invisibles de energía) emergen del subsuelo y se elevan a varios kilómetros de la superficie; mi opinión es que su efecto nocivo llega hasta más o menos los 2000 m., y aunque su intensidad decrece, su alcance se aproxima a los 9000 m.

Estas líneas tienen un grosor aproximado de 21 cm. en condiciones normales (cualquiera que sea su orden), y recorren todo el planeta de forma ortogonal en dirección Norte-Sur y Este–Oeste (con excepción de los polos, según afirman algunas fuentes) formando una red de cuadrículas con unas distancias y unas emisiones de radiación aproximadas de:

 

                                 N-S                  E-O         UNIDADES BOVIS

Línea Hartmann  2,45 m.----------- 2,00 m.--------- 6300 UB

Cruce Hartmann                                         --------- 5800 UB

L H de 1er orden  5,10 m.----------- 4,20 m.--------- 5600 UB

C H de 1er orden                                         --------- 5000 UB

L H de 2º orden   37,00 m.-------- 29,50 m.--------- 5200 UB

C H de 2º orden                                          --------- 4500 UB

L H de 3er orden  260,00 m.----- 208,00 m.--------- 5000 UB

C H de 3er orden                                         --------- 4000 UB

L H de 4º orden   1820,00 m.- 1457,00 m.--------- 3500 UB

C H de 4º orden                                          --------- 3000 UB

          

En la Red Hartmann, además de las líneas descritas, se detectan otras de menor intensidad: los Armónicos de las líneas Hartmann, que se sitúan centrados entre dos líneas. Tienen un grosor de 19 cm., la separación aproximada entre dos Armónicos es de 2,47 m. en la dirección N-S y 2,02 m. en la dirección E-O. En su vertical se registran unas medidas de 6500 UB en las líneas y 6300 UB en los cruces.

Todas estas mediciones están realizadas sobre terreno con una calidad biótica de 7600 UB (la calidad biótica del terreno es la medición efectuada en las zonas neutras, libres de alteraciones telúricas). Por lo tanto, hay que tener en cuenta que si prospectamos la red en un terreno de mayor calidad biótica, la medición nos resultará algo más elevada. También es importante saber que las líneas no son siempre rectas, motivo por el cual las distancias pueden variar.

             Las líneas de esta red ensanchan por la noche, pero no todas las noches, concretamente los días  que hay cambio de fase lunar y también el anterior. Lo cierto es que estos días aproximadamente de las 21:30 a las 4:30 horas en verano y de las 20:30 a las 3:30 horas en invierno, refiriéndome a la hora oficial en la España peninsular y no a la solar, las líneas cambian su ancho pasando de 21 cm. a 33 cm.  las líneas normales de la Red y de 21 cm. a 40 aproximadamente las líneas de primer orden (cambia el grosor pero no la intensidad, que sigue siendo la misma) he de apuntar que en la fase de Luna Llena, esta alteración de la Red Hartmann se hace mucho más evidente ya que el proceso se prolonga durante 4 o 5 días y es alcanza un grosor de línea de hasta 60 cm. en líneas de segundo orden, 70 cm. en líneas de tercer orden y hasta 78 cm. he llegado a registrar en una línea de cuarto orden.

También se ven alteradas en la vertical de un elemento ferromagnético importante, como puede ser el motor de un coche, ensanchando unos 8 cm.

Las he prospectado en la planta 24 de un edificio. Hay quien afirma que la estructura metálica de las vigas actúa como una jaula de Faraday. Lo cierto es que las líneas Hartmann tienen una anchura de 33 cm. en esta planta, la medición en UB es la misma.

Algunas fuentes afirman que ensanchan considerablemente durante un eclipse solar o un movimiento sísmico, aún no he podido confirmar este último punto, pero ante un eclipse he podido comprobar que su intensidad y medidas no varían.

 

CONCLUSIÓN

El cuerpo humano en un estado de salud óptimo vibra entre 7000 y 8500 UB. Alfred Bovis, el creador del primer Biómetro, determina que el cuerpo se encuentra saludable a partir de 6500 UB. Particularmente pienso que de 6000 a 7000 UB el cuerpo no está enfermo, pero sí en un estado de debilidad, y que toda alteración telúrica con índices inferiores a 6000 UB debe ser considerada una geopatía capaz de alterar nuestra salud.

La red Hartmann está formada por franjas en las cuales se registran al menos 6 niveles de radiación distintos (sin tener en cuenta las intersecciones o cruces) distribuidos homogéneamente por todo el planeta. Entiendo que debemos olvidarnos de los armónicos y sus cruces y también de las líneas Hartmann simples, pero el resto de líneas que conforman la red, en algunos casos son realmente peligrosas y sus nudos, cruces o intersecciones, lo son mucho más.

 

                                                     Epifanio Alcañiz

                                                      Investigador de las energías telúricas

 

www.radiestesiaysalud.com

zahori33@yahoo.es

 

                

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